ESPECIAL: 100 AÑOS DE EL MOLINÓN
Enzo Ferrero fue el futbolista extranjero más espectacular que haya jugado en El Molinón. Ferrero llegó a Gijón en 1975. Se encontraba en España de gira con el Boca Juniors. Pasieguito, que tenía buenas referencia de su juego, lo vio en Valladolid, donde se decidió su contratación. Enrique Casas fue a buscarlo a Córdoba. Tras viajar de madrugada, Ferrero fue alineado un tiempo de un partido del Trofeo Costa Verde. En aquel momento fue el jugador más caro de la historia del club: la directiva de Ángel Viejo lo fichó por 12 millones de pesetas. En la primera temporada formó la tripleta atacante con Quini y Churruca , sin que se pudiera evitar el descenso a Segunda, para regresar a Primera a la campaña siguiente con una brillante aportación. A partir de ahí, Ferrero fue uno de los protagonistas del mejor Sporting, con los primeros partidos de Uefa en El Molinón, competición en la que fue el primer goleador rojiblanco, al marcar un tanto en el primer minuto del partido contra el Torino, en un lanzamiento directo de córner en el estadio gijonés.
La carrera futbolísitca de Ferrero siempre ha estado marcada por los partidos contra el equipo de la capital de España. La tarde del 25 de noviembre de 1979 El Molinón vestía sus mejores galas para recibir al Real Madrid. La distancia entre ambos equipos era pequeña, por lo que se preveía un partido igualado y lleno de emoción. A los cinco minutos, Enzo recibe la pelota. Encara a San José, se intenta marchar y al repeler una agresión del defensa madridista, la pierna de Ferrero impacta en la rodilla de Isidoro. El árbitro no lo duda, roja directa. En ese momento, mientras el argentino se marcha hacia el tunel de vestuarios desolado, todo El Molinón enloquece gritando el hoy característico ‘’así, así, así gana el Madrid’’.
Otro gol memorable fue el que marcó al Barcelona en El Molinón, en un espectacular triple regate a Migueli, Ferrero fue un extremo que dio espectáculo en El Molinón, con un regate fácil, rapidez y gran verticalidad. Durante diez temporadas fue el dueño del ‘’11’’, tiempo en el que se identificó con Gijón, donde reside y regenta sus negocios, que comparte con el fútbol. Aunque conserva el acento de su Argentina natal, Enzo Ferrero se considera un gijonés más y la estela de su estilo aún colea por las bandas de El Molinón.
