Me encantan las estadísticas y ayer era un buen día para rebuscar. Me fui a casa desde Zorrilla pensando que acabar la primera vuelta noveno no está nada mal. Aunque la liga esté muy apretada, los números no engañan y el Real Valladolid ha llegado al ecuador liguero con once equipos por debajo y a un partido de poder alcanzar a plantillas ‘Champions’ como Valencia y Sevilla. Ahí es nada.
El fútbol moderno español, situando su inicio desde el día que una victoria vale tres puntos, no conoce que uno de los que han quedado entre los nueve primeros al final de la primera vuelta haya descendido a final de temporada a segunda división. La página web de la Liga de Fútbol Profesional es muy mala, pero para ver clasificaciones históricas es infalible. Unicamente en la 84-85 cuando la liga tenía dieciocho equipos, en un campeonato que terminó ganando el Barcelona por delante del Madrid con el Pucela decimotercero, el Málaga descendió después de ser precisamente noveno al término de la primera vuelta. Y las estadísticas no están para romperlas. Eso era el año pasado…
El partido frente al Recre me pareció engañoso. Si no llega a ser por el primer gol el encuentro se podía haber complicado. El Valladolid no había salido bien, y los onubenses ‘echaos p´alante’ que se dice. El gol les mató. Pero bueno, mejor. Lo que es de escándalo es ver a Álvaro Rubio, Vivar Dorado y Borja jugando juntos. Vaya tres. Un espectáculo. La pena es que es difícil juntarlos de inicio.
La zona mixta ayer era un despliegue de sonrisas. Y en su esquina de siempre estaba Maitena, la esposa de Joseba Llorente. Es la ‘no típica’ novia de futbolista. Se le nota a primera vista. Como su barriguita, que ayer llevaba tres goles del vikingo.
Ahora la Copa, la que no le gusta a JJ. ¡Yo cómo Javi Heredero me veo en Europa!. Es broma, el atleti es mucho atleti. Y el miércoles va a ser muy difícil pero no imposible. Así que a ello. Y si Villa viene esta temporada dos veces a Zorrilla tampoco se lo vamos a prohibir.