La experiencia no es buena, pero ya está cerrada la cesión. En diciembre, si no hay sorpresas, llegará a Mareo Carlos Hidalgo. La realidad obliga a hacer algo: no hay gol, por mucho que Barral haya aparecido y ya se haya borrado. Con la confianza en que vuelva el ”dásela a Barral que mete gol”.
Y el gol hace falta como el comer. Y por lo tanto un delantero. O dos, o tres…Barral cumple, pero Karanka y Omar son dos ceros a la izquierda. Dos ‘mantas’ para el invierno. Carlos Álvarez, un niño del filial, les supera a años luz.
Hidalgo llega con informes raros ( pero llega). En Colombia no hacen mas que hablar maravillas de este ‘guaje’, pero hablan los que queremos que escuchen. Yo he llamado a una persona, una, y no sabía que el arte de confundir, no es un don unicamente de los comunicadores. Adaptación o no fuera, Carlos Hidalgo juega en el Deportivo Pasto, un equipo de media tabla de la Liga Colombiana. Una liga dudosa en cuanto a calidad que ocupa el puesto octavo en la clasificación de ligas del mundo de la IFFHS, con 364,5 puntos a casi 250 puntos de la líder, la Liga Española. Los datos que llegan ofrecen que en un Mundial Sub 17 ‘Hidalgol’ (como ha sido apodado en Gijón) fue el máximo anotador con cuatro tantos e igualado con Cesc Fábregas. Mi informador dice que sí, que nadie miente. Pero que Carlos no ha vestido ni la camiseta de la sub 19 ni de la sub 21 colombiana y que en ese mundial, los cuatro goles los marcó en un 8-0 que Colombia le endosó a Finlandia, clasificada por ser la anfitriona.
Sin embargo, yo deposito mi confianza en los buenos informes que llegaron al club y sobre todo en el ‘ok’ de Emilio de Dios. Desde que ocupa el puesto de Director Deportivo ha acertado en muchas ocasiones. Por lo menos hasta el momento. Gerard, Iván Hernández, Matabuena…la única duda, Jorge Pina, fue el mejor la semana pasada en el Sánchez Pizjuán. Es confianza, es deseo y es ilusión que Carlos Hidalgo tenga tardes de gloria en el verde de El Molinón.