ESPECIAL: 100 AÑOS DE EL MOLINÓN
Vicente Álvarez Areces. Presidente del Principado de Asturias

¿ Cúal es el primer recuerdo que Vicente Álvarez Areces tiene de El Molinón?
Los primeros recuerdos son de mi infancia. Iba acompañando a mi padre y me encantaba aquel ambiente que había. Me consideraba sportinguista de corazón y veía a los futbolistas como gigantes que estaban en boca de todos.
Además, ¿Vivía cerca de El Molinón verdad?
Al lado. Yo vivía en la Calle ezcurdia por lo que ibamos caminando. No era muy consciente de lo que era un partido y no conocía las reglas pero me emocionaba con la gente. Todos los domingo me asomaba horas antes a la ventana para ver pasar a la gente con las bufandas.
¿Qué recuerda de aquel Sporting?
El Sporting estaba en Primera cuando yo empezaba a ir. Recuerdo la visita de equipos importantes. Luego el equipo descendió a segunda y entonces ya acudía por mi cuenta con 6 o 7 años. Por aquel entonces con esa edad ya se andaba con la pandilla y todos eramos muy futboleros. Después, en el año 1951 que yo tenía 7 la temporada fue increible. Metieron 100 goles y todos los partidos eran espectaculares.
¿Algún jugador era su ídolo?
Molinucu. Biempica y sobre todo Prendes era un ídolo para mi. Me acuerdo también de un Ricardo que me gustaba muchísimo y que metió muchísimos goles. Pero sobre todo Kubala. Un día me metí en el autobús después de un partido tremendo del Barcelona.El autobús arrancó y yo allí me quedé hasta que conseguí su autógrafo. Después fui caminando a casa con toda mi felicidad.
¿ A qué grada iba?
Los recuerdos de niño los tengo desde la grada norte. Después la época de los 50 la pandilla ibamos a la sur y ya de socio cuando era joven, en los momentos gloriosos, ya iba a la tribuna. En la época de alcalde, que era típico estar en la directiva, compartía palco con Juan Cueto, Garci…
¿Ha cambiado mucho El Molinón después de tantos años?
Muchísimo. Antes El Molinón tenía muchas fincas alrededor. Casi no había coches ni aparcamientos y en las cercanías la gente jugaba a fútbol. Ahora todo es distinto. No sé si peor o mejor, pero diferente.
Y si hablamos del sentimiento de la ciudad por el estadio ¿Es diferente?
No. El Molinón para los gijoneses siempre ha sido algo muy especial. Los partidos duran una hora y media pero por aquella época la ciudad y los barrios cercanos se movilizaban antes y después del partido. Ahora se recupera ese espíritu.
¿Qué recuerda del Mundial del 82 en El Molinón?
La primera reforma, que vino con el Mundial. Fue una decepción ya que las tribunas eran asimétricas y nunca se llegó a arreglar. La gente quedó alucinada. De los partidos del Mundial recuerdo el Austria contra Alemania que apeó a los argelinos de la competición. De todas formas, hubo muchos partidos bonitos y para Gijón fue una gran oportunidad.
¿ Cómo ha vivido el crecimiento de El Molinón como alcalde?
Entré de alcalde en 1987 y como siempre el Sporting tenía problemas económicos. Hice entonces el alquiler famoso de una peseta de El Molinón que fue Quini al Ayuntamiento a pagarlo. Fue muy gracioso ya que el tesorero no sabía como ingresarlo.
¿ Ha tenido que ser cauteloso con la euforia en el palco?
La verdad es que yo nunca oculté mi sportinguismo. Es absurdo renunciar a tus pasadas y actuales pasiones. Ayudo al club todo lo que puedo pero en la función institucional, tanto de Alcalde como ahora de Presidente hay que controlar y ayudar a todos, incluso al Oviedo. Al que el Principado salvó de la desaparación.
¿ Quién ha sido el mejor jugador que ha visto pasar por El Molinón?
Quini fue el número uno. Nos dio muchísimas satisfacciones y es que tenía una intuición y un olfato que nadie podrá emular. Era muy valiente y por eso tenía tantos problemas. Pero por encima estaba lo gran persona que era. El mejor de la historia del Sporting sin ninguna duda.
Y como padre ¿Cómo se viven los partidos en El Molinón?
Mi hijo Alberto es un sportinguista de corazón. Él y todos sus amigos son incondicionales. Le hice socio el día que nació y hasta hoy. Aunque al principio no tenía mucho interés por el fútbol ahora se lo sabe todo. No se puede criticar nada al equipo, dice que la culpa siempre es del árbitro.
¿ Cómo ha sido la faceta extradeportiva del estadio?
En mi primera época de alcalde nos propusimos que Gijón fuese referencia en muchas cosas ya que la ciudad en el año 1987 estaba sometida a grandes perdidas de trabajo: minería, siderurgía, naval, textil…y también queríamos ser referencia para la juventud. El objetivo era llegar donde las grandes capitales del mundo llegaban y se alcanzó un nivel máximo en este sentido. Apostamos fuerte y El Molinón vivió grande conciertos como el de los Rolling Stones o Tina Turner.
¿ Qué significa El Molinón en su vida ?
Sin ninguna duda El Molinón ha formado, forma y formará parte de mi vida. Vaya o no vaya cuando el Sporting juega en casa, el estadio está en mi cabeza. Además, siempre que pueda lo ayudaré.






